D6. INTELIGENCIA ARTIFICIAL
D6. LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL
En este diario reflexivo quiero que comprendamos el impacto de las tecnologías artificiales y sobre todo saber diferenciar información real de la que no lo es.
La Inteligencia artificial es una tecnología que permite que las computadoras simulen la inteligencia humana y las capacidades humanas de resolución de problemas.
Entre sus principales características podemos encontrar su capacidad de imitar a las personas, nunca descansa, gran precisión y autonomía.
Por otro lado, antes de seguir hablando sobre la Inteligencia artificial, considero fundamental conocer su evolución:
- 1943, modelo de neuronas artificiales.
- 1961, primer robot industrial, Ultimate.
- 1964, ELIZA, mantenía una conversación fluida con usuario, pero respondía con respuestas abiertas dándole la vuelta a la pregunta inicial.
- 1966, SHAKEY
- 1997, Deep Blue de IBM
- 2002, Roomba, robot inteligente con sensor espacial que cuando se queda sin batería es capaz de volver a su base.
- 2011, SIRI, asistente virtual con diversas funciones como poner la luz, etc
- En 2022, Chatgpt
Ahora bien, creo que lo más interesante sobre este tema es la siguiente cuestión que voy a debatir a continuación: ¿La inteligencia artificial es una aliada o una amenaza?
La inteligencia artificial ha revolucionado nuestro día a día, nuestra forma de vivir, aprender y trabajar. Desde asistentes virtuales hasta sistemas que pueden diagnosticar enfermedades o crear obras de arte, la IA ha demostrado ser una herramienta poderosa y eso es una cuestión que no se puede discutir. Pero esta revolución también ha generado un gran debate en la actualidad:
Es cierto que la IA ha facilitado muchos procesos en la vida cotidiana y profesional. En el ámbito educativo, permite personalizar el aprendizaje; en medicina puede ayudar a detectar enfermedades y en la ciencia, permite procesar datos a una velocidad imposible para el ser humano.
Por otro lado, no todo son ventajas y eso lo sabemos. Una de las preocupaciones más grandes es la pérdida de empleos debido a la automatización. Además, también está el riesgo de la dependencia tecnológica, lo que supone perder habilidades fundamentales para el er humano como el pensamiento crítico, la empatía o la creatividad. Por otro lado, si no hay un cierto control, el uso de IA en los sistemas de reconocimiento facial o análisis de datos personales puede atentar contra la privacidad y libertad individual.
Personalmente y desde mi experiencia como estudiante, estoy convencida de que la inteligencia artificial es una herramienta que puede fomentar el aprendizaje y el desarrollo tanto personal como profesional. Además, nos permite acceder a información más rápido, organizar ideas, resolver dudas instantáneamente e incluso potenciar nuestra creatividad. No se trata de que la IA piense por nosotros, sino de que nos ayude a pensar mejor. Cierto es que todavía hace falta aprender a usarla con criterio, de forma ética y responsable; ya que si sabemos aprovecharla bien, puede ser nuestra gran aliada. Por tanto, en vez de verla como una amenaza, prefiero considerarla una oportunidad para transformar la educación y prepararnos mejor para el futuro.

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