TAREA 10. KITTIRENE REAL

TAREA 10. TALLER DE MODELADO EN PLASTILINA PARA APLICACIÓN EN IMPRESIÓN 3D

INTRODUCCIÓN

En primer lugar, el modelado en plastilina es una técnica tradicional que permite crear formas y personajes de manera natural, dejando llevar nuestra imaginación. Aunque se suele asociar a trabajos artesanales, hoy también se utiliza como primer paso en procesos más tecnológicos como la impresión 3D. A través del modelado, es posible crear diseñar una figura física que luego puede ser escaneada digitalmente. Ese modelo digital e convierte en un archivo que una impresora 3D puede interpretar y transformar en un objeto sólido, hecho con materiales como plástico. Así, lo que comienza como un trabajo manual con plastilina puede terminar siendo una figura precisa gracias a la tecnología.



 Figura 1. "Impresora 3D". Novedades Tecnológicas. (s.f.). Novedad 5. https://novetencologicas.blogspot.com/p/novedad5.htm

DESARROLLO

En la primera clase, hemos realizado una actividad totalmente distinta con respecto a las anteriores: un taller de modelado con plastilina, donde cada uno de nosotros tenía que crear una figura, libre elección.

Para ello y gracias a dos hombres que acudieron a nuestra clase de plástica para proporcionarnos materiales y porque luego se iban a llevar nuestras figuras, pudimos experimentar con formas, proporciones y detalles. Yo personalmente, decidí modelar a Hello Kitty, porque me gustó su diseño y me gustaría verla como figura en 3D. La verdad que fue un reto lograr que se pareciera ya que no se me da especialmente bien moldear la plastilina, pero aquí tenéis el resultado.


Figura 2. "Hello Kitty". Elaboración propia

Por otro lado, en la última clase, acudimos al edificio de FabLab, que es un laboratorio de creación y fabricación digital de la Universidad de Salamanca, enfocado al prototipado de objetos con tecnologías digitales que está abierto a toda la comunidad universitaria. Para ello, dispone de un equipamiento técnico que aúna las características de los talleres digitales y tradicionales. Quiero comentaros a cerca de algunas cuestiones que pueden surgir a la hora de haber trabajado con estos recursos. En primer lugar, una de las principales diferencias que noté entre ambos recursos fue la forma en la que uno se relaciona con el material: trabajar con plastilina es totalmente manual, más sensorial e inmediato, mientras que el diseño digital requiere precisión, paciencia y planificación. Para este proyecto, elegí modelar a Hello Kitty, pero la personalicé con mi nombre y la llamé "Kittirene", lo que me hizo sentir que la pieza era realmente mía. El mensaje que quise transmitir con esta figura fue "Ternura", una emoción que considero muy valiosa en la educación. Además, ubicar el mensaje en la base de la pieza fue una decisión consciente, porque me pareció que así quedaba visible pero sin robar protagonismo al personaje.
Ahora quiero mostraros un par de imágenes a cerca del proceso con la aplicación "Prusa". 

 
Figuras 3 y 4. Hello Kitty en el programa Prusa en distintas perspectivas. Fuente propia.

Como podemos observar en la imagen, mi proyecto en plastilina de Hello Kitty ha sido escaneado y podemos observar con detalle distintas imperfecciones como por ejemplo, en los ojos o en el torso podemos apreciar las marcas de los dedos o de las uñas; por detrás ocurría lo mismo. Estos errores podrían haberse perfeccionado con los palos que nos proporcionaron a la hora de moldear la figura. Ahora podemos ver el resultado personalizado:

Figura 5. Resultado figura personalizada. Elaboración propia.


REFLEXIÓN PERSONAL
Personalmente, esta actividad me ha parecido una experiencia increíble y estoy muy agradecida de haber tenido esta oportunidad. Creo que personalizar nuestras creaciones es fundamental, porque así no solo mostramos lo que hacemos, sino también quiénes somos.

Si tuviera que explicarle mi pieza a un niño de primaria, le diría que es una Hello Kitty hecha con amor y pensada para recordarnos que ser tiernos con los demás nos hace mejores personas. Estoy convencida de que este taller se podría adaptar perfectamente a una clase de primaria, comenzando por el modelado en plastilina para que los niños exploren con las manos, y luego llevando sus ideas al diseño digital, pero es importante que con ayuda del docente. Usar una impresora 3D en ese contexto sería increíble, no solo para ver su figura materializada, sino para motivarlos a seguir creando. Sería una experiencia educativa completa: manual, digital, emocional y muy divertida.


BIBLIOGRAFÍA

Universidad de Salamanca (s.f) ¿Qué es FabLab? https://fablab.usal.es/fablab/


























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